EL LADO OSCURO DEL BUDISMO

 

Una vez más, la revista Time sacudió al mundo con una portada icónica. En julio de 2013 se publicó un artículo sobre U Wirathu y lo llamaron la cara del terror budista. Wirathu lidera el Movimiento Nacional Budista 969 en Myanmar (también conocido como Birmania) en el sureste de Asia y llama abiertamente a sus seguidores al “autosacrificio” por su raza y religión.

 

Pero, ¿no es el budismo una religión que trata acerca de una vida pacífica y armoniosa? ¿No dicen sus preceptos que uno debe abstenerse de matar, de robar, de mala conducta sexual, de lenguaje falso y de consumo de sustancias?

 

Quizás. La mayoría de los budistas NO son violentos, así como la mayoría de los musulmanes NO son terroristas. Sin embargo, no se puede negar que, en nombre del budismo, religiones minoritarias como el cristianismo y el islam están siendo perseguidas. Donde se pone peligroso es cuando el budismo se mezcla con la política, el nacionalismo, la raza y la identidad. Al poner estos ingredientes juntos, tener líderes con malas intenciones, cocinarlos a la temperatura adecuada…, y la persecución budista estará lista para ser servida.

 

Hannah Beech, una reportera de Time escribe: “Pregunto a Wirathu acerca de cómo él reconcilia los sutras pacíficos de su fe con la violencia anti-musulmana que se extiende por la mayor parte de su tierra natal, Bamar. ‘En el budismo no se nos permite ir a la ofensiva’, me dice él, como si estuviese dando una conferencia a un niño. ‘Pero tenemos todo el derecho a proteger y defender a nuestra comunidad’. Más tarde, cuando él predica a una multitud al atardecer, lo escucho obligar a sonrientes amas de casa, estudiantes, profesores, abuelas y otros, a repetir después de él, ‘voy a sacrificarme a mí mismo por la raza Bamar’. Es difícil imaginar que Buda lo hubiese aprobado”.

 

‘Quieren que adore a Buda’

 

Buda murió hace 2.500 años. Que él apruebe o no la violencia de hoy en día contra los musulmanes y los cristianos es irrelevante. Muchos budistas en países como Sri Lanka, Myanmar, Laos y Bután son instados por Wirathu y otros líderes para hacer miserable la vida de los cristianos, por ejemplo. “Es muy duro en la escuela”, dice Shiloah*, de 15 años de edad, de Sri Lanka. “Soy el único cristiano en mi clase. Hay sólo unos pocos cristianos en la escuela por lo que es muy difícil. Tengo muchos problemas a causa de las costumbres y tradiciones budistas. Hay una costumbre que la escuela y los profesores me están obligando a hacer -en esa costumbre, tenemos que ofrecer flores delante de la imagen, adorarla y servir comida a los monjes budistas frente a los maestros y los estudiantes. La costumbre budista se llama ‘lamasari’. Trato de evitar ir a la escuela en esos días, pero cuando tengo que hacerlo, no hago oraciones a Buda, solo pongo mis manos juntas para que se vea como que lo estoy haciendo. Yo no adoro a Buda, pero en lugar de eso oro a Dios. Me van a castigar si se enteran “.

 

Niños cristianos como Shiloah reciben enseñanza cristiana en la escuela dominical, pero tienen que aprender budismo en los días de escuela.

 

¿Te marchas o te quedas?

 

El Pastor Nimal, de Sri Lanka, despertó una mañana porque su casa y la iglesia estaban rodeados por más de cuarenta aldeanos. La multitud lanzó piedras contra los edificios y le dijo a la familia cristiana que estaba dentro que saliese. “Yo sólo tenía un pensamiento en mi mente: ¿cómo podría poner a mi familia a salvo? Corrimos hacia la salida trasera. Conseguimos escapar. Nos escondimos en la casa de nuestro amigo cercano y nos dieron refugio. Unas horas más tarde volví a mi casa esperando que la turba hubiese desaparecido. Pero en lugar de eso, ¡la multitud se había duplicado!”.

 

Entre el centenar de personas estaban monjes budistas y policías también. La policía recogió testimonios de los testigos y los utilizó para levantar cargos al pastor Nimal por actividades religiosas no autorizadas. El caso sigue pendiente ante el juez. Más tarde, él y su familia también fueron atacados en su vehículo. Es un milagro que nadie saliera herido.

 

Cualquier cristiano que enfrenta oposición debe tomar una decisión: ¿marcharse o quedarse? El pastor Nimal decidió quedarse. “Llevar una iglesia y hacer frente a las amenazas diarias no es el tipo de vida que estaba soñando, pero aquí es donde Dios quiere que ministre. No conocía a nadie en este distrito. No tenía nada, pero fui a servir, no por vista, sino por fe. A través de este tiempo de pruebas y persecuciones, he recibido muchas invitaciones para venir a nuestra capital, Colombo, y algunos otros lugares para llevar adelante mi ministerio; pero el único lugar que sabía en mi corazón que Dios quiere que yo sirva es en este distrito”.

 

Rechazada por 22 pueblos

 

A veces la persecución viene de las autoridades. Bután detuvo a un pastor llamado Tandin por dar educación cristiana ilegal. Fue puesto en libertad después de algún tiempo en la cárcel.

 

Nung, un cristiano de Laos, también fue encarcelado por ser creyente. Sin embargo, su verdadero desafío se produjo después de que fuese liberado. Él le mostró a un colaborador de Puertas Abiertas 22 cartas de 22 pueblos. “22 rechazos en un año. No puedo vivir en ningún lugar”. Uno de los pueblos le expuso tres razones para negarle el permiso de vivir en su pueblo. “Uno, no disponemos de tierra para granja y casas. Dos, en nuestro pueblo no recibimos a otras religiones. Tres, simplemente no podemos recibirle así que vaya a buscar otro pueblo”. Afortunadamente, Nung pudo quedarse temporalmente en la casa de otro cristiano, pero todavía está buscando un lugar propio.

 

La persecución más común, sin embargo, proviene de los monjes budistas y los aldeanos locales. En un caso particular de Sri Lanka, el pueblo decidió no comprar más en la tienda de un cristiano, cortándole por completo su fuente de ingresos. Las iglesias y las casas suelen ser su objetivo y así aumenta el número de casos legales contra los cristianos.

 

Las iglesias responden de diferentes maneras a la creciente persecución. “Creo que la mayoría de las iglesias en general, doblan rodillas y claman a Dios”, dice Godfrey Yogarajah, secretario general de la Alianza Cristiana Evangélica Nacional de Sri Lanka (NCEASL). “También hubo una gran cantidad de activistas de la sociedad civil que asumió los casos. NCEASL tiene lo que se llama una comisión religiosa. Y por ello estamos al frente de la lucha contra la discriminación, haciendo una gran cantidad de actividades de promoción, tratando de hablar con el Gobierno -asimismo llevamos algunos de estos incidentes a Ginebra. Hemos estado formando a las iglesias para enseñarles a no hacer nada que pueda causar más repercusiones. Incluso hemos llevado a cabo seminarios sobre cómo hacer frente a la persecución y la presión en el contexto de la violencia y todo eso”.

 

El rostro del amor de Cristo

 

Mientras tanto, muchos cristianos “solo” tratan de hacer lo que Dios los ha llamado a hacer. Ramani, esposa de un pastor de Sri Lanka, dice: “Debo decir que todos los pastores y sus esposas, que están pasando por persecución, recuerden que la persecución hará a su iglesia más fuerte. Lo que el enemigo hace para mal, Dios lo usa para bien. Cada vez que cierro mis ojos para orar, la única imagen que veo es a Jesús clavado en la cruz. Él también fue perseguido. Y somos seguidores de Jesús. Así también nosotros seremos perseguidos”.

 

Si un hombre como Wirathu es la cara del terror budista, nuestros hermanos y hermanas perseguidos son el rostro del amor de Cristo.

 

 

 

 

 

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