CRISTIANO DE ORIGEN HUMILDE SOSTIENE 900 MISIONEROS EN TODO EL MUNDO

 

“Dios me llamó para ser sustentador de la obra misionera”. Así dice João Batista da Silva, uno hombre de negocios y empresario de 47 años. Dijo al sitio de las misiones mundiales de su origen humilde y su motivación para invertir en la obra misionera . Él afirma haber recibido un llamado especial que se han esforzado en cumplir.

 Juan, que comenzó bendeciendo a un misionero, amplió su adopción de obreros a casi 900 misioneros en 20 años.

 

El pasado miércoles, Juan estuvo en Sao Paulo para conversar sobre un nuevo frente de negocios y terminó finalizando otra acción. Él donó dinero para que  mil ejemplares de la Biblia fueran donados a la campaña “Biblia para los Pueblos”, un proyecto que trató de recaudar 40 reales  el pasado domingo (10) para alcanzar países cerrados.

 

Juan viene de un origen bastante humilde. Su madre era lavadora y él se convirtió luego a los 12 años. Dos años después fue bautizado. Su familia entera seguía a Cristo. Entonces, él buscó ganarse la vida y empeñarse en administrar sus propios negocios. Juan llegó a ser catador de reciclables, además de vender helado en las calles. Ahora, cerca de los 48, él está al mando de su oficina de contabilidad.

 

“Fue en 1997 que Dios empezó a cambiar mi historia”, dijo sobre cuándo su oficina de contabilidad se abrió. En ese año en cuestión fue cuando Juan adoptó el primer misionero. “Si cada iglesia entendiera que tiene que cumplir Hechos 1.8, tendríamos condición, no de doblarse, sino de multiplicar por 100 todos los recursos, financieros o de vocación”, comentó.

 

Crisis económica

 

Pero, 2008 vino con una crisis económica que lo golpeó. La oficina se quedó al borde de la quiebra. Además, él, su esposa y las dos hijas tuvieron que deshacerse de su único bien. Un apartamento. “En ese período, cuando no podía sostener a los misioneros, Dios me enseñó otra cosa: a hacer promoción de misiones”. Este tiempo de “vacas magras” permaneció hasta 2012.

 

Las cosas empezaron a cambiar cuando vio la oportunidad de convertirse en distribuidor exclusivo en Goiás de un producto nuevo que vio ser presentado en un programa televisivo. El negocio apalancó y le dio la condición de retomar el sustento a misioneros y el deseo de ser misionero voluntario. “Aprendemos a no mirar las situaciones, pero seguir mirando a Jesús, como dice Hebreos 12”, subrayó.

 

Dirección de Dios

 

Juan es miembro del PIB Rio Verde / GO, subrayó que toda decisión por apoyo a acciones misioneras se hace siempre con oración y participación de toda la familia. Ahora hay un nuevo desafío. Para este año, Dios plantó en su corazón el deseo de adoptar todos los misioneros de las agencias brasileñas, pasando por su iglesia local a Misiones Mundiales.

 

Su meta es ampliar los valores de contribución a lo largo del tiempo. “Es un ejercicio de fe, ya lo largo de esos años, ya he fallado bastante, así que oro para que Dios me bendiga. Una cosa es pedir a Dios bendecir, otra cosa es ser fiel a Él después”. “Mi mayor incentivo es que no  importa la cantidad (de la donación) en sí, tiene que ser movido en el corazón para movilizarse por la obra.

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