DROGADICTO PIDE QUE LO ENCADENEN PARA LLEVARLO A LA IGLESIA

 

La historia de Fábio conmueve a todos los que lo conocen. En 2011 se rindió a Jesucristo. El joven, que en esa época tenía 19 años, estaba literalmente encadenado a las drogas. Pero su vida tuvo un giro increíble. Todo comenzó a los 13 años, cuando conoció la marihuana y la cocaína. Después, él terminó involucrándose con el tráfico siendo arrestado tres veces en la adolescencia.

 

Cuando cumplió 17 años, Fábio que vivía en el interior de Bahía se mudó a São Paulo para intentar cambiar de vida y dejar las drogas, pero acabó conociendo el crack. “Quería tener una vida normal, sin usar drogas. Pero algunas cosas de mi vida me lastimaron bastante y eso me acabó llevando de vuelta a las drogas en São Paulo. Y, por curiosidad, quise usar el crack. Perdí trabajo, vendí mis cosas, comencé a recoger cosas en casa, fui a la calle. Hasta que mi hermano llegó a mí, llorando, pidiéndome salir de aquella vida. Pero yo no podia “, contó él a la Junta de Misiones Nacionales.

 

“Pense que para mí no habia manera. Hasta que un día dije ‘si quieres ayudarme, ves a mi casa y me encadenas, haz eso, porque yo no puedo’. Y eso es lo que hizo “, subrayó. En ese período, Fábio tenía 19 años y vivía con la hermana y el hermano. Quienes se mostraron esperanzados, fue una misionera llamada Andréa, que vivía cerca de la familia y habló que había un lugar de regeneración para él :Cristolândia.

 

Entrega

 

Fue en 2011 cuando Fábio entró encadenado en medio de un culto. Él estaba acompañado por su hermana y las cadenas habían sido solicitadas por él mismo, para que pudiera alejarse del crack. Su historia conmovió a los cristianos al mirar la situación en que viven tantos jóvenes esclavos de las drogas.

 

Él recuerda: “Cuando llegué allí al pastor Humberto y la misionera Soraia me llamaron hacia adelante y empezaron a llorar, conmovidos con mi situación. Ellos oraron por mí. Me mandaron mirar a varias personas que estaban allí orando y hablaron que todos ellos habían sido iguales a mí. Aquella camisa escrita ‘Jesús Transforma’ me conmovió. Yo dije ‘no tengo otra opción, sólo creer en ese Jesús’. Cuando empezaron a orar, sentí salir ese peso, como un alivio en el alma.

 

Cambios

 

Entonces, Fábio fue encaminado a Muriaé (RJ), unidad que era coordinada por el pr. Fernando Arêde. Él encontró la gracia de Dios durante su caminata y hoy puede decir que es verdaderamente liberado. “Mi mente hoy es diferente. Estoy enfocado en las cosas de Dios. Estoy muy agradecido a Dios por haberme colocado en ese proyecto, porque ha cambiado mi vida. Son personas que no están enfocadas en dinero, pero están enfocadas en almas, y he aprendido a ser así también “, puntuó.

 

“Es una felicidad que siento saber que más alumnos están bien con su familia, trabajando, con matrimonio restaurado. No tiene valor como pagar eso “, subraya. La historia de Fábio muestra cómo Dios puede transformar vidas. Como él, decenas de vidas estaban atrapadas en el mundo de las drogas y hoy son liberadas. Y como él un día estaba el, aún hoy hay miles de personas se encuentran encadenadas por el vicio. Es necesario compasión y gracia para que podamos alcanzar tantos con el evangelio liberador de Cristo Jesús.

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